Los argentinos tienen que saber

Discurso Hermoso e Insoportable

Jorge Acero Cali


Los agujeros negros son los lugares del universo en donde Dios dividió por cero.

Steven Wright


Guillermo Moreno debería llamarse Jorge, pero no haca falta, su patovica personal se llama Jorge Acero Cali, una estrella de kickboxing. a continuación un artículo de Critica, del diario de Jorge. Entre ellos se entienden, el texto es gráfico.


Jorge “Acero” Cali quería un poco de ruido para su combate del 28 de junio, en San Juan, contra el paraguayo Francisco “La Tempestad” Lefebre. Ahora se lo ganó. Acero está en la tapa del diario. Pero no por su combate. Apenas por algunos forcejeos en la Plaza de Mayo el último sábado, cuando custodió la irrupción del fervoroso Guillermo Moreno. Con la Plaza dominada, después se trasladó a la residencia de Olivos para amedrentar con un palo a los vecinos que abrumaban a la Presidenta con el tilín de las cacerolas. Acero, de 37 años, 85 kilos, es mucho más fibroso que aquellos “batatas” de los tiempos de oro del menemismo. Con piñas y patadas, con los años se convirtió en campeón del mundo de kick boxing, en una categoría que él mismo inventó. Sus detractores lo bautizaron como “el nuevo Martín Karadagián”. “Es un deporte no regulado, cada uno va armando su propia quintita”, explica una periodista especializada. Con su irrupción en la política callejera, Acero le puso un poco más de glamour a las clásicas fuerza de choque paraoficiales. No se le conocen subsidios, pero tiene pauta oficial. Cali –un self-made man al que algunos llamaban Fosforito– hizo su camino a través de Lucas Olazagasti, hijo del Vasco, creador de los Guardianes de la Democracia, donde militaba Guillermo Moreno–, y a partir de allí se relacionó con el ministro de Planificación, Julio De Vido. Carismático y de cara cuadrada, Acero se ganó la estima pingüina: logró pauta publicitaria para su revista de kick boxing. Así, entre fotos de los discípulos de Chang Jong Hee y adoradores del sipalki, se colaban los mensajes de “Kirchner conducción” o “Argentina, un país en serio”. Marketinero, colgó una foto con Kirchner en su página web. Con el sudor puesto en la cultura física y la mente puesta en los negocios, Acero también entrena a personalidades de la política. Uno de sus clientes –a veces un poco remolón para la tarea física– es el intendente de San Isidro Gustavo Posse, que a su vez presta apoyo oficial para los eventos de kick boxing de Acero en el municipio. Ahora dicen que Cali ya está pasado de moda, pero en su momento, para sus peleas, logró contratos de televisación de TyC y Fox Sport. Se presentaba bajo una lluvia de papel picado en el Hotel Hilton de Puerto Madero y las mujeres lo adoraban. Después una lesión en la rodilla lo sacó de combate, pero ahora ya está en carrera otra vez. A cuidarse.


Redacción Tokyo

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Iván Feleyla